 |
2.
Primeras publicaciones |
Los Días de los Días -que mereciera
cálidos elogios de Mujica Lainez y Nalé Roxlo- encierra una
vida, desde la infancia hasta las horas de plenitud. Por eso
constituye un poema, unidad literaria donde cada soneto es una estampa
evocativa de los pasajes singulares de una existencia de mujer, los
que se vinculan por la constante del sentimiento en recíproca
referencia.
Adscripta al romanticismo -una de las obras que más
admirara Marilina Rébora es la serie Les Nuits de
Alfred de Musset-, flota en sus poemas un acentuado impacto de
acumulaciones vividas, de esperanzas que se diluyen en un mapa de
hondo dramatismo donde la vida y el tiempo, con su lenguaje
destructor, tamizan la existencia para "un ser de amor en todo su
conjunto".
El segundo libro de Marilina Rébora es Libro de
Estampas (1972). Quizá único entre nosotros, nos ofrece
pinturas, escenas y paisajes a través de una fina impresión emotiva,
donde se siente, más que el espíritu del artista, el alma de las
cosas y los seres por la amorosidad de las vivencias. Desfile de
plásticos, aguafuertes y luminosas acuarelas, donde la poeta nos da
digerida una belleza sublime. Mensaje lírico el suyo, traduce la
visión integral del auténtico poeta-simbiosis, morosa entre el
pensamiento y la sensibilidad. Es decir, un alma que se consume en su
propia llama, como si fuera en un holocausto de belleza y amor. Y el
alma -se ha dicho- es el único pájaro que sostiene su propia jaula.