4. La prosista y los aforismos

 

Marilina Rébora incursiona en la prosa, a través de los aforismos, en dos de sus obras: Las Confidencias (1977) y Animalerías (1980).

Las Confidencias
muestra la penetración de la autora en lo más recóndito
del alma humana, sus infinitos matices, vicisitudes, comportamiento, virtudes, vicios, alegrías, dolores, todo con certero enfoque psicológico. Estos pensamientos constituyen un conjunto de hondas reflexiones con aire aforístico, fruto de la experiencia y del temperamento, pero totalmente despojados de gravedad y suficiencia. Confidencias que expresan las meditaciones de un espíritu sensible, que refleja el mundo y la vida en palabras que llevan la intimidad del alma.

Animalerías sorprende e invita a la reflexión, sin dejar de deleitar, y refleja -a veces con ironía- un humor sutil y una delicada fantasía. Desfila ante nuestros ojos un zoológico curioso y apasionante, bien que tierno y animado de cierto candor deliciosamente infantil.

Lo que sobresale en este libro -que tiene, aunque absolutamente original, ciertas reminiscencias de Apollinaire y Aloysius Bertrand- es el agudo poder de observación de la autora, que expresa: "La cebra es un caballito visto a la luz de una persiana entreabierta".